El Salvador y su participación a nivel internacional en materia de Cooperación Sur-Sur

En consonancia con las actuales proyecciones a nivel internacional de nuestro Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019, nuestro país ha incrementado sus intercambios de conocimientos sobre la gestión de la Cooperación Sur-Sur en aras de dar soporte al proceso de desarrollo nacional.

Es así como desde la adopción del Plan de Acción de Buenos Aires –PABA, en 1978 (Buenos Aires, Argentina)-, el concepto que ahora conocemos como Cooperación Sur-Sur, definido en el PABA como cooperación técnica para países en desarrollo, ha tenido importantes avances en términos conceptuales, como producto de la articulación encaminada por los países denominados del "Sur Global", los cuales han ido ganando espacio dentro de la actual arquitectura del Sistema de Gobernanza Global de la Cooperación Internacional para el Desarrollo.

En ese marco, El Salvador ha iniciado un proceso de consolidación y fortalecimiento de las relaciones de Cooperación Sur-Sur con sus socios para el desarrollo de la región y extra-regionales, con los que se están obteniendo grandes avances en el desarrollo de capacidades para hacer frente a los desafíos que presenta el desarrollo a escala global, especialmente en un contexto de definición de nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La Cooperación Sur-Sur como tal no es nueva, siendo impulsada desde la agenda de Naciones Unidas en la década de los 70s; coyuntura bajo la cual la mayoría de países estaban conscientes de los beneficios que genera el intercambio de conocimientos y la construcción de capacidades nacionales e institucionales; una alternativa a los planteamientos que emanaban desde entonces de esquemas más tradicionalistas como lo es ahora la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).

A partir de plataformas como la Oficina de Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, El Salvador ha tenido la oportunidad de proyectar a la cooperación Sur-Sur como una herramienta con el potencial de promover el equilibrio entre el crecimiento y la equidad a escala mundial. Incluso en el contexto actual de dificultades económicas, sociales y políticas, la Cooperación Sur-Sur ha seguido figurando como un potente promotor del desarrollo a nivel internacional en los últimos años, por medio de la cual se ha logrado fortalecer la institucionalidad de diversos países practicantes de la misma.

En esa dinámica, para El Salvador dentro de la Cooperación Sur-Sur, los actores multilaterales se convierten en un importante socio para el desarrollo, especialmente en el acompañamiento a procesos de intercambio de experiencias y soluciones a los problemas del desarrollo global que se presentan en países de condiciones similares o relativas. Ejemplos de estas asociaciones con instancias multilaterales, refieren a proyectos de Cooperación Triangular que se han ejecutado con socios para el desarrollo como Uruguay y Chile, bajo el acompañamiento de instancias como UNICEF (Programas Uruguay y Chile Crece Contigo).

Asimismo, otro de los esquemas en los cuales El Salvador tiene mucho interés de aportar a través de la Cooperación Sur-Sur en cuanto al espacio multilateral, es la experiencia relativa al Programa Unidos en la Acción (Delivering As One), así como los trabajos políticos y técnicos conducentes al establecimiento e implementación de prioridades en cuanto a la Agenda de Desarrollo Post-2015 (agenda 2030).

En esa línea, para El Salvador la Cooperación Sur-Sur y Triangular se posicionan como pilares contributivos a los acuerdos y consensos internacionales resultantes de espacios como:

  • III Cumbre Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo, Addis Abeba, Etiopia (julio de 2015);
  • Asamblea General de NN.UU para la definición de la agenda de desarrollo post-2015 (agenda 2030), Nueva York, Estados Unidos (septiembre de 2015);
  • Conferencia de las Partes de la Convención Marco de NN.UU sobre Cambio Climático, París, Francia (diciembre de 2015).